Qué se sabe de Manuel Uruchurtu, el hermosillense que presuntamente viajó en el Titanic, cedió su lugar y salvó la vida de una mujer con su niño en brazos

HERMOSILLO, Sonora.- La presencia de un hermosillense en el Titanic es un tema del cual surgen diversas teorías, mientras algunos señalan que viajó en primera clase en el barco que se hundió, hay otros que lo han desmentido.

¿Cómo surgió la historia del hermosillense en el Titanic?

La escritora Guadalupe Loaeza escribió en su “El Caballero del Titanic” actos heroicos del pasajero Manuel R. Uruchurtu que cedió su lugar para salvar a una mujer con un niño en brazos.

Manuel Uruchurtu, el presunto hermosillense en el Titanic, cuenta con una biografía en la Wikipedia donde mencionan que procedía de una familia de la oligarquía porfiriana, que era abogado, jurista y político.

Sin embargo, cuestionan la veracidad del relato, pues sumado a que la Wikipedia puede editarse relativamente con facilidad por “cualquier persona”, el portal Noroeste indica que la propia autora del Caballero del Titanic menciona que la historia es falsa, pues al entrevistarse con la familia de Uruchurtu, no les mostraron documentos válidos para respaldarlo.

El relato del Hermosillense en el Titanic

En Wikipedia también menciona que la historia que relata las acciones de Manuel Uruchurtu a bordo del Titanic había sido ampliamente aceptada como verdadera por el público. Según esta historia, la noche del hundimiento, Uruchurtu, en calidad de diputado en visita oficial, fue subido al bote salvavidas número 11. Una vez a bordo, notó a una dama inglesa llamada Elizabeth Ramell-Nye (de 29 años) que viajaba en segunda clase y suplicaba ser incluida en el bote, argumentando que su esposo e hijo la esperaban en Nueva York.

Los oficiales se negaron a dejarla subir debido a que el bote estaba lleno y su inclusión pondría en peligro su estabilidad. Uruchurtu decidió abandonar el bote y ceder su lugar a la dama, pidiéndole que, en caso de fallecer, visitara a su esposa y familia en Hermosillo y Xalapa, México, para transmitirles sus últimos momentos de vida. 

El artículo de Manuel Uruchurtu en Wikipedia menciona que es nacido en Hermosillo, Sonora. 
El artículo de Manuel Uruchurtu en Wikipedia menciona que es nacido en Hermosillo, Sonora.  

Nye fue rescatada y sobrevivió, pero Uruchurtu perdió la vida en el hundimiento del Titanic. Posteriormente, se descubrió que Elizabeth Ramell-Nye había mentido, ya que no estaba casada ni tenía hijos. A pesar de eso, cumplió su promesa y visitó a la viuda de Uruchurtu en Xalapa en 1924, relatándole la historia de los últimos momentos de su esposo.

El 24 de agosto de 2012, la periodista Guadalupe Loaeza, autora del libro “El caballero del Titanic”, escrito y publicado con motivo del centenario del hundimiento del barco, relató los eventos mencionados anteriormente. Sin embargo, ha afirmado públicamente que no hay pruebas que respalden dicha anécdota. La naturaleza ficticia de la historia también ha sido confirmada por el biógrafo de Nye, David Bryceton, quien la calificó como una historia conmovedora sin fundamentos.

Escritora del Caballero del Titanic habla del hermosillense en el barco

El Noroeste menciona que en el sitio web de un periódico digital, la autora mexicana, a través de un video, reveló que durante más de tres décadas, los familiares del diplomático mexicano, especialmente Alejandro Uruchurtu, han afirmado que Manuel sacrificó su lugar en favor de una mujer llamada Elizabeth Ramell Nye para salvarle la vida.

Cuando Loaeza decidió escribir el libro y realizar la investigación correspondiente, un proceso que le llevó casi ocho meses, informó a los descendientes de Manuel Uruchurtu que no encontró ningún documento auténtico que respaldara los acontecimientos.

A pesar de ello, Alejandro continuó insistiendo en que los hechos eran reales. “Resulta que todo lo publicado en El caballero del Titanic es una serie de falsedades, ya que nunca ocurrió la historia”, mencionó.

Durante su visita a Estados Unidos para presentar su libro en el Museo de Historia Natural de San Diego, en el contexto de la exhibición de los restos encontrados del barco, que fue descubierto en 1985, la escritora decidió revelar la verdad. Durante su traslado de México a San Diego, Loaeza leyó la biografía de Ramell que acababa de recibir desde Londres, donde el autor no mencionaba nada sobre lo sucedido el 14 de abril de 1912.

Según explicó, no había ninguna referencia a Uruchurtu, por lo que al final de su presentación, desmintió la historia publicada en su libro.

Por editor10